Revista entre líneas

Política

Maestra de la vida

  • Luis Augusto Montanaro Bedoya
  • 06/09/2020
  • Política

Cicerón, en De Oratore, afirmaba entre otros valores de la Historia que ella es Magistra Vitae: maestra de la vida. La propia y la ajena. La antigua y la contemporánea.

 

En medio del debate sobre si el dron estadounidense fue derribado por Irán en espacio propio o internacional -cuestión baladí porque los iraníes tienen los restos del aparato y su trayectoria digitalizada- apareció una información imprevista. El primer ministro israelí Netanyahu se reunía en Israel con el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia Patrushev y el asesor de Seguridad Nacional de EEUU Bolton. Patrushev señaló que las Fuerzas Armadas rusas tenían información que el dron aquel estaba en espacio aéreo de Irán y que la información deque los ataques a barcos petroleros en el Golfo de Omán fueron iraníes “es de pobre calidad y no profesional”. Como si fuera poco, Patrushev agregó que era “inaceptable” el intento de presentar a Irán como amenaza para la región. Todos sabemos de la proximidad de Israel con Estados Unidos. ¿Por qué, entonces, el rol de Netanyahu en el encuentro Bolton-Patrushev? Simplemente porque Netanyahu tiene una comunicación larga, auténtica y fértil con el presidente ruso Putin, quien esta semana advirtió por televisión que el mundo vivía difíciles horas por la crisis del golfo de Omán.

La Historia reciente nos enseña que, cuando la diplomacia rusa que tejen Putin y su canciller Lavrov se presentó en las crisis de Ucrania, Siria o Venezuela, esas tensiones se estancaron y comenzaron a reencontrar poco a poco el cauce político que otros abandonaban de facto aunque con palabras de paz. El presidente iraní Rouhani, sin diplomacia, había dicho en horas previas que “aquellos que se oponen a Irán son un grupo de políticos inexpertos”. ¿Qué puede significar esto para un iraní, parte de un pueblo con milenios de política y civilización desconocidas y distantes para tantos occidentales?

Patrushev, hombre de la clase política de Putin y Lavrov, heredera de otra tradición milenaria, se apareció como un repentino fantasma ante Bolton. Netanyahu, también de raíces milenarias, era dueño de casa. Esa irrupción de Patrushev -y su asertividad- recuerdan a “Los Persas” de Esquilo, tragedia escrita en el 472 a.C. en el contexto del triunfo griego sobre los antiguos iraníes del rey Jerjes en Salamina. Los persas lamentan su derrota. Un mensajero relata a la corte persa que el grito de batalla de los victoriosos griegos fue: “Adelante, hijos de Grecia. Liberad vuestra patria, a vuestros hijos, a vuestras mujeres, a los templos de vuestros dioses ancestrales, a las tumbas de vuestros antepasados: esta es la batalla por todo ello”. Es decir, pueblo, identidad y cultura.

La reina Atosa corre entonces a la tumba de su marido Darío I, quien se le aparece en forma de fantasma y le devela el motivo de la derrota persa:¡la hybris o desmesura de Jerjes! Había construido un puente basado en barcos a lo largo del Helesponto, estrecho que une a Asia y Europa, ofendiendo así a los dioses. Esquilo nos quiere decir que los dioses, más que Atenas, son los responsables de la victoria. Conoce las enseñanzas de la Historia y su mención de la desmesura recuerda que tres siglos antes Hesíodo, en su obra Trabajos y Días y mediante la fábula del halcón y el ruiseñor, ya advirtió -con asertividad- del abuso de poder del grande sobre el pequeño: “¡Infeliz! ¿Por qué chillas? Ahora te tiene en su poder uno mucho más poderoso. Irás a donde yo te lleve por muy cantor que seas y me servirás de comida si quiero o te dejaré libre. ¡Loco es el que quiere ponerse a la altura de los más fuertes! Se ve privado de la victoria y además de sufrir vejaciones, es maltratado”. Quienes con la desmesura de la soberbia se creen grandes, no siempre ganan. Generalmente terminan perdiendo. Historia, maestra de la vida.