Revista entre líneas

Política

Los viejos clásicos

  • Luis Augusto Montanaro Bedoya
  • 14/11/2019
  • Política

Una reflexión sobre el actuar de Payo Cubas

Las actuaciones del senador Paraguayo Cubas, ¿son parte del núcleo o de la periferia de nuestro sistema político? Cada vez son menos creativas. Se están reduciendo a gritos y otras expresiones verbales de creciente agresividad que luego, generalmente, pasan a agresiones físicas indirectas o directas. El entorno de políticos en una de las últimas performances se limitaba a decir y repetir al actor una y otra vez: “¡senador!, ¡Paraguayo!”. La lógica y dinámica del procedimiento de Cubas en sus actuaciones siempre son de periferia a centro y de agresividad verbal a violencia física. Su rol en el libreto se repite una y otra vez. Cubas es, en esto, muy conservador. Predecible, aunque la suya sea una manifestación de actitud anti-sistema o contra-sistema. Dar duro a los políticos es muy fácil. Esto explica su popularidad.

El entorno, ¿está “leyendo” correctamente este fenómeno? Porque podemos, en este escenario, mirar, ver y leer al tribuno. Pero también podemos mirar, ver y leer a su entorno.

En nuestra de encuesta de diciembre 2018 el senador Cubas tiene un coeficiente de calificaciones positivas/negativas de 3.57, el más alto de los líderes, superando al siguiente que es el senador Lugo con su 3.45. Pero Cubas tiene un 96% de conocimiento y sólo un 4% de desconocimiento que, así, fijan y determinan su imagen. Es decir, Cubas no puede crecer más ni podrá cambiar de lo que ya es. Su mejor escenario es permanecer un tiempo en las alturas y luego caer con opciones que van del desplome fulminante hasta un planeo de ave mayor que busca en la superficie alimentos de pequeña entidad, como en la fábula del halcón y el ruiseñor de Hesíodo. Es el drama de la cúspide. Después del mediodía en el reloj, el horario y el minutero sólo decaen. Después del punto más alto o mayor grado de perfección, intensidad o grandeza de algo, Cubas con su 3.57 en los mediano y largo plazos sólo puede disminuir. Nada más.

El entorno político de Cubas, en cambio, tiene otros problemas. Como en otras partes del continente americano y del mundo, la estadística sobre prestigio, reconocimiento y valoración de las instituciones partidistas y parlamentarias es francamente negativa. En nuestra encuesta, también con coeficiente de aprobación/desaprobación, no con % y en consecuencia con magnitudes muy consistentes y elocuentes, se reconoce que la democracia es mejor para el Paraguay (5.06), pero también se concluye que ella está en deuda con la sociedad (12.86), en especial porque la dirigencia aprovecha el sistema para beneficio propio (13.00). Es un escenario muy grave, más que complejo ¿Algo nuevo? En historia y teoría política, no. Este tipo de problemas ya fueron planteados, analizados y pensados por los viejos griegos desde el principio (Hesíodo, Sócrates, Platón, Aristóteles, Heródoto, Jenofonte, Tucídides, Isócrates, entre otros). Nada nuevo sub sole, casi todo estudiado.

Pasa en la encuesta, enseguida, que el Paraguay no reclama ni lucha tiene un valor de 3.95. ¿Qué pasaría si lo hace? Muy probablemente el senador Paraguayo Cubas habrá comenzado su descenso y la dinámica política perderá las subjetividades de Cubas y se centrará en las objetividades de un problema político más denso y complejo. Su núcleo se decantará a partir de la percepción pública que entre colorados y liberales casi no hay diferencias (3.41). Puede estar estrechamente vinculado a esta tendencia el hecho que durante el siglo XXI las elecciones presidenciales ya muestran resultados de creciente abstención presidencial. Con todo, la opinión pública, por ahora, prefiere acuerdos y pactos que soluciones más rupturistas. En este contexto, siguiendo la literatura romana clásica, el senador Paraguayo Cubas podrá haber sido como un sacerdote de los que predecía el futuro por medio de la observación del aspecto de las entrañas de los animales sacrificados o, simplemente, un augur más que realiza la ceremonia de “tomar los auspicios” y lee las pautas favorables o desfavorables que el vuelo de las aves traza en el cielo. Su riesgo es que en Roma solía sobornarse a los augures con intrincados mecanismos de los que no se daban cuenta.