Revista entre líneas

Política

Punto de situación

  • Luis Augusto Montanaro Bedoya
  • 14/08/2020
  • Política

El punto de situación es uno de los ejercicios más apasionantes de la política. El actor debe mirar en 360° a su alrededor y en círculos concéntricos de corto, mediano y largo plazos, además de los ejes que conforman ese círculo. Un actor simple necesita pocos ejes, un actor complejo muchos. Sólo así se acercará a su realidad efectiva, base de la prudencia, fortaleza y justicia con que puede o debe decidir y actuar. Así es, aunque el actor no tenga plena conciencia. La Historia está llena de inconscientes. Maquiavelo lo decía de César Borgia. La fila es larga.

Un detalle. El temblor de sus brazos develó la corta elasticidad del liderazgo de Merkel. Y Alemania debe decidir luego su rol dentro de la UE y su equilibrio ante el este de China y Rusia y el oeste de los Estados Unidos y su influencia en el Reino Unido, probablemente de Boris Johnson. Es posible que el contexto de su lucha por suceder a May explique finalmente el episodio de filtración de los informes del embajador Kim Darroch en Washington, en pocos días forzado a renunciar.

Trump, en cambio, abre con energía cada vez más frentes. No sabemos aún hacia dónde se orienta su punto de situación. Pero la economía, que es un componente principal de los liderazgos políticos, muestra un panorama complejo en los déficits comercial y fiscal.

El primero se centra en torno a la “guerra comercial” con China y sus efectos mundiales. Huawei ya comunicó que cientos de sus trabajadores en Estados Unidos serán despedidos a causa de las restricciones comerciales. Críticos de Trump, basados en ese episodio y en los aranceles chinos a la soya estadounidense, sostienen que hay descontento creciente entre productores y trabajadores por el efecto contraproducente de la “guerra comercial”. Auguran, entusiasmados, que Trump puede perder votos en sus mejores zonas electorales. India, en otro sentido, por ejemplo, subió los aranceles a las almendras de California, donde los pequeños productores que hasta ahora enviaban sus cosechas a Delhi ahora comprueban una señal más de la complejidad de no controlar todos los efectos de una decisión.

Una variable más sensible aún, para Trump, es el déficit fiscal. Su secretario del Tesoro Mnuchin confirmó el riesgo de default por la deuda fiscal de US$ 22 millones en septiembre próximo. De hecho, Estados Unidos ya es el estado deudor mayor del mundo, statusque crece anualmente. La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que al ritmo actual de crecimiento de la deuda fiscal ella podría llegar en 2049 entre 144 y 219% del PIB estadounidense. Trump, pues, ya negocia el tema con la representante Pelosi, líder moderada de los demócratas en la cámara baja. Trump controla -hasta ahora sin riesgo- el Senado. Ella, además, postergó del 17 al 24 de julio la audiencia conjunta de los comités Judicial y de Inteligencia al fiscal Mueller que, inevitablemente, se centrará en casos de obstrucción a la justicia por Trump y su entorno.

El reconocimiento de Mnuchin alertó sobre las potenciales devastadoras consecuencias económicas para Estados Unidos y el mundo en el caso que el Congreso no apruebe en las próximas semanas -ahora en julio- una extensión del límite de deuda fiscal. Pelosi, pues, es clave.

Mientras, la Rusia de Putin inició la entrega del sistema de misiles S-400 a Turquía, país miembro de OTAN. Paradójico. Simbólico, también. El presidente Erdogan, sin hacer caso de la irritación de Trump, sostuvo que era uno de los contratos más significativos de la historia moderna de Turquía. Su objetivo, según Erdogan, no es la guerra, sino una garantía para la paz y la seguridad de su país y sus capacidades defensivas. Recordó, a propósito, que Turquía ya pagó a Estados Unidos US$ 1.4 billones por encargo de aviones F-35, por lo que, si Turquía es removida de ese programa por Trump, el costo por avión subirá unos US$ 7 a 8 millones y Estados Unidos deberá devolver el dinero ya recibido. Erdogan también señaló que en el G20 de Osaka discutió con Putin las posibilidades de producción conjunta del sistema S-400 y de compra turca del más avanzado sistema ruso S-500.