Revista entre líneas

Política

Intensificación de vínculos comerciales China-Italia

  • Luis Augusto Montanaro Bedoya
  • 14/09/2019
  • Política

Entrevista del Corriere della Sera al presidente del Consejo de Ministros de Italia Giuseppe Conte

Presidente, Italia se apresta a hacer un acuerdo importante con China que preocupa tanto a nuestros aliados europeos como a los estados Unidos. ¿Somos el caballo de Troya de China en Europa?

Italia fijará con China -mediante un memorándum que, lo preciso inmediatamente, no tiene la naturaleza de un acuerdo internacional y no crea vínculos jurídicos- un marco de objetivos, principios y modalidades de colaboración en el ámbito de la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, un importante proyecto de conectividad euroasiática al que nuestro país mira con el mismo interés que nutrimos por otras iniciativas de conectividad entre los dos continentes. El texto, que hemos negociado por muchos meses con China, establece la colaboración en modo equilibrado y mutuamente ventajoso, en plena unión con la Agenda 2030, la Agenda 2020 de cooperación Unión Europea-China y la Estrategia Unión Europea para conectividad euroasiática. Hemos pretendido una plena unión con las normas y la política de la Unión Europea, el más irresistible respeto a los acuerdos análogos firmados por otros socios de la Unión Europea con Pekín. Hemos incluido claras referencias de sostenibilidad económica, social, ambiental, de reciprocidad, transparencia y apertura más valoradas por Italia y Europa.

¿No hay riesgo concreto de debilitar el rol de Italia en Occidente?

Respecto a otros países, europeos o no, que han comenzado hace años importantes colaboraciones con Pekín en materia de conectividad, Italia formaliza en modo transparente el marco dentro del que desarrollar esta colaboración, defendiendo los principios y las líneas del cuadro europeo, que hemos contribuido a construir, sin poner siquiera en discusión su colaboración euroatlántica. Es una aproximación “fuerte” porque contribuye a “extender” principios y estándares europeos

Sin embargo, el mismo Salvini, su vicepresidente, está preocupado de estos acuerdos. Puso en guardia respecto a una colonización de parte de China.

Ningún riesgo de colonización. Las razones de la prudencia son compartidas plenamente al interior del gobierno: la tutela de la seguridad nacional, también en el plano económico, es un valor fundamental que queremos reforzar. Con Pekín debemos reequilibrar la balanza comercial mediante un mayor acceso al mercado chino para nuestros bienes, desde el agroalimentario al lujo, y para nuestros servicios, y aquí me refiero a la eliminación de las barreras al mercado de las concesiones en China. Entre los socios de Unión Europea somos solo el cuarto exportados hacia China, a gran distancia sobre todo de Alemania. Estamos reponiendo máxima atención a la defensa de nuestros intereses nacionales, a la protección de las infraestructuras estratégicas, incluso aquellas de las telecomunicaciones, y a evitar inversiones predatorias y transferencias de know how y tecnologías de punta.

¿Qué señales ha recibido de Estados Unidos?

Con los Estados Unidos el diálogo y el “aggiornamento” son constantes también sobre este asunto. Para nosotros colaborar con China en la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda es una elección de naturaleza exquisitamente económico-comercial, perfectamente compatible con nuestra colocación en la Alianza atlántica y en el sistema integrado europeo.

Pero verdaderamente el secretario de Estado de los estados Unidos, Mike Pompeo, invitó a poner atención. El acuerdo, dijo, podría resultar “opaco”.

No hay riesgo de ese género, como se podrá constatar de la lectura del acuerdo.

¿Y de la Comisión de Unión Europea? Con Juncker, ¿hablarán de la Nueva Ruta de la Seda?

Con Juncker tenemos un diálogo constante y en todas las materias. Es posible que habkemos de China, también porque el tema está en agenda para el próximo Consejo europeo. Será una ocasión para valorizar entre los puntos más significativos de la colaboración que tendremos con China, la estrecha unión con las líneas de la estrategia de la Unión Europea sobre la conectividad euroasiática adoptada el último octubre. Este último aspecto está expresamente subrayado en el memorándum.

El frente de las telecomunicaciones preocupa sobre todo por las implicancias que tiene sobre la Seguridad y la Inteligencia. ¿Han examinado suficientemente este aspecto?

El sector de las telecomunicaciones y la seguridad cibernética están en el centro de las atenciones del gobierno en sus diversas articulaciones, incluida la Inteligencia. Actuando las directivas europeas, el Centro de Certificación contribuirá junto a otros instrumentos a evitar que una partnership de carácter comercial pueda minar nuestra seguridad. Es importante también una acción preventiva que supone la definición de un perímetro de seguridad informática nacional más amplio y complejo que el tradicional, extendido no sólo a las autoridades sino que a todas las empresas que tienen un relieve estratégico. Esta materia en cualquier caso va más allá del perímetro del memorándum.

Parecen bastante intuitivas las ventajas que China recibirá de este acuerdo.

¿Qué obtiene Italia?

La colaboración con China en materia de conectividad abre grandes oportunidades para el Sistema Italia, histórico terminal de la antigua Ruta de la Seda. De un lado, nuestros puertos, pienso en particular a aquellos de Génova y Trieste, pueden postularse al rol de terminales, en Europa, para la Nueva Ruta de la Seda. Se trata de una oportunidad que potencialmente alcanza a todo el Mediterráneo, pues en el Mare Nostrum todavía transita una parte consistente del comercio global. Hablo de los puertos porque el terminal ferroviario de la Nueva Ruta de la Seda está ya individualizado en Alemania, en Duisburg, como prueba de una colaboración entre Berlín y Pekín bastante más avanzada que la nuestra. Enseguida, nuestras empresas activas en los sectores de las construcciones, de las infraestructuras, de las redes energéticas y en todas las actividades relacionadas con el desarrollo de ellas tendrán la posibilidad de participar en los grandes proyectos vinculados con la construcción de la Nueva Ruta de la Seda.

Usted fue forzado a confirmar la colocación euroatlántica de Italia. ¿Es una señal que arriesgamos de aparecer ambiguos sobre las alianzas tradicionales?

No, en el modo más absoluto.

¿Es la Alianza atlántica un pilar o solo un dato de hecho que no se pone en discusión?

La Alianza atlántica es el pilar fundamental de nuestra política exterior. Con los Estados Unidos compartimos los mismos valores y colaboramos constantemente en todos los frentes, a partir de la estabilización del Mediterráneo alargado y en particular con Libia. Con los Estados Unidos nos sentamos lado a lado cada día en el Consejo atlántico que nos ofrece, todavía hoy, la más sólida garantía de seguridad.

¿No teme que la colaboración económica nos lleve a la penetración geopolítica, como ha ocurrido en Asia y en África?

No veo riesgos en este sentido. En el plano formal, el memorándum que firmaremos no crea vínculo jurídico alguno y contiene garantías explícitas de tutela de nuestros principios e intereses. En el plano sustancial, Italia es una economía sólida y diversificada del G/, la segunda manufactura de Europa, características estas que nos hacen infinita e incomparablemente menos vulnerables respecto a otros países que han permanecido expuestos a la penetración del sistema chino.

Usted ha hablado de “oportunas cautelas” para evitar esta perspectiva…

No tenemos necesidad de cautelas particulares porque estamos sólidamente anclados al vínculo transatlántico y a la Unión Europea. Estamos dotados desde hace tiempo de instrumentos eficaces como el Golden Power para tutelar nuestras industrias en sectores estratégicos. Están en estudio mecanismos de coordinación para el monitoreo de arreglos comerciales, como los que serán estipulados a partir del memorándum sobre la Nueva Ruta de la Seda, para garantizar, como con cualquier otro socio económico, la protección de las infraestructuras y evitar la transferencia de tecnologías y know how en sectores sensibles. Tenemos también en estudio otras medidas específicas para evitar que las oportunidades de desarrollo comercial puedan afectar nuestras actividades estratégicas y nuestros intereses nacionales.

¿Ha sido el Memorándum analizado a fondo con Exteriores, Defensa y Servicio de Seguridad? ¿Y el Parlamento, en qué forma será integrado?

El texto ha sido negociado por muchos meses en estrecho vínculo con todas las administraciones interesadas. No ha habido un pase formal al Parlamento por el simple motivo que se trata de un texto que no constituye un acuerdo internacional y no crea obligaciones jurídicas.

¿Lo ha discutido con el jefe del Estado, Matarella?

El diálogo con él es constante. El presidente Matarella conoce bien este dossier, también porque estuvo en China en visita de Estado en 2017, el mismo año en que mi predecesor participó en la primera edición del Forum de la Nueva Ruta de la Seda.

La relación con China se convirtió en otro motivo de fricción entre M5S y la Liga…

Nuestro gobierno siempre ha demostrado saber converger en los temas decisivos por el interés del país, sin que ello significase comprometer las sensibilidades de las fuerzas políticas de mayoría y así continuará a hacer en los próximos años, confiándose siempre en una relación transparente.

Fuente: Fontana, L. y Franco, M. (2019). L’INTERVISTA ESCLUSIVA AL CORRIERE: Via della Seta, Conte: «Italia-China, intesa limpida: l’obiettivo è crescere. Recuperado de: https://www.corriere.it/politica/19_marzo_13/via-seta-conte-italia-cina-intesa-limpida-nostro-obiettivo-crescere-0b5a29ac-450d-11e9-b3b0-2162e8762643.shtml?refresh_ce-cp