Revista entre líneas

Desarrollo Social

Inversiones externas impactan en la generación de empleo local

  • Luis Augusto Montanaro Bedoya
  • 14/02/2020
  • Desarrollo Social

Las consistentes políticas macroeconómicas y fiscales impulsadas por el Estado paraguayo a lo largo de los últimos 15 años han permitido un incremento del 250% en los saldos de las Inversiones Extranjeras Directas o IED (monto de dinero acumulado de capital extranjero) en los últimos 10 años, cuyos saldos alcanzaron los USD 5.000 millones en 2017, según datos del Banco Central del Paraguay. Analizar el impacto que tiene la inversión de estos capitales en el sector secundario (donde se encuentran las industrias, sector de construcción, entre otros) y terciario (donde predomina el comercio y servicios) serán clave para la generación de empleo en un país con una población mayoritariamente joven y económicamente activa.

Este aumento de las IED se debe principalmente al crecimiento económico sostenible que ha experimentado el país, dado que la economía creció 4,5% anual en promedio, entre los años 2004 y 2017. Además, es importante destacar la política monetaria estable, con bajas tasas de inflación, bajas tasas de interés y bajo nivel de endeudamiento del país.

Igualmente, Paraguay tiene una ventaja importante para atraer las IED puesto que posee una calificación crediticia a nivel país de (Ba1), solo un nivel debajo del grado de inversión, según Moodys, la empresa norteamericana de servicios financieros, mientras que Argentina y Brasil, se posicionan en (Ba2) y (Ba3), respectivamente. Vale decir que Paraguay tiene una mejor calificación crediticia que sus vecinos y este dato cobra relevancia ante las proyecciones del Fondo Monetario Internacional, que indican que los flujos de IED se duplicarán para el 2021.

Referente a donde van destinadas las IED, los datos del BCP dan cuenta que más del 93% del total están concentradas en el sector secundario y terciario. De hecho, el sector secundario recibió flujos de USD 259 millones en 2017 y sus saldos fueron de USD 2.313 millones, mientras que el terciario captó flujos por USD 195 millones y sus saldos fueron de USD 3.310 millones en el mismo año.

Además, entre 1995 y 2015 la contribución promedio de la industria manufacturera a la población económicamente activa fue del 12%, mientras que el aporte del mismo sector al PIB fue también del 12%, cifras que confirman la potencialidad que ofrece el desarrollo del sector industrial.

Así las cosas, para un país con una tasa de desempleo del 7% y donde el salario mínimo es uno de los más bajos de la región, USD 352, el aumento de ingresos de flujos de capital tiene un impacto social importante, porque añade valor a la economía generando mano obra local. En definitiva, es fundamental analizar el impacto de estas inversiones, estudiar los aportes individuales, así como de las empresas instaladas en el país, de modo a cuantificar la generación de empleo total de las IED y los beneficios sociales derivados de esta actividad en la microeconomía paraguaya.