Revista entre líneas

Crecimiento Económico

Aumento del salario mínimo doméstico ¿cómo formalizar la actividad sin desalentarla?

  • Luis Augusto Montanaro Bedoya
  • 20/01/2020
  • Crecimiento Económico

Las nuevas formas de trabajo son tendencia a nivel global, los empleos han ido evolucionando y flexibilizándose en diferentes sectores y el trabajo doméstico no es la excepción.

La aprobación de la Ley del Aumento del Salario Mínimo del Trabajo Doméstico en la Cámara de Senadores, actualmente pendiente en la Cámara de Diputados, abrió un nuevo debate sobre cómo éste aumento afectaría a su formalización. La discusión gira ahora en torno a las posibles formas de tributación del trabajo doméstico.

El salario actual de los trabajadores domésticos es de Gs. 1.267.537, el 60% del salario mínimo legal actual de Gs. 2.112.562. Sin embargo, desde el 2015 los trabajadores domésticos, por obligación, deben aportar el 9% de su salario al IPS, mientras que el aporte patronal es de 16,5%, es decir el mismo porcentaje estipulado para el salario mínimo legal. En caso que el trabajador doméstico perciba menos del salario doméstico legal, el empleador es quien asume la diferencia para el aporte al IPS.

Existen tres formas de emplear a los trabajadores domésticos: mensual, por jornal y por hora. En los tres casos la informalidad es la característica principal. Tanto el segundo y el tercer caso, el trabajador se encuentra dentro de una modalidad de empleo llamada pluriempleo, es decir, trabaja en diferentes hogares. Dentro de esta modalidad de trabajo, el trabajador debe aportar de manera proporcional a IPS en cada uno de ellos, mientras sus empleadores, el correspondiente aporte patronal proporcional. El escenario de informalidad en este caso se hace propicio cuando los empleadores no son siempre los mismos.

Ahora bien, en el caso del Salario Mínimo Legal hay dos tipos trabajadores: los empleados que se encuentran en una nómina salarial o personal permanente y los trabajadores independientes quienes emiten factura legal, tributando el 5% o 10%, o exentas, de acuerdo a su actividad.Así las cosas, el gran desafío ante la suba del salario mínimo del trabajo doméstico, igualándose al del Salario Mínimo Legal, es la formalización del sector debido a que los empleadores podrían demandar las mismas exigencias que a cualquier otro empleado, tal como la Factura Legal, sobre todo a los trabajadores en modalidad de pluriempleo, quienes por la naturaleza de su trabajo, es más difícil que aporten a IPS.

Flexibilización laboral

Es importante destacar que las nuevas formas de trabajo son tendencia a nivel global, generalmente avanzan más rápido que su formalización y Paraguay no se queda atrás. Los empleos han ido evolucionando y flexibilizándose en diferentes sectores y el trabajo doméstico no es la excepción. Ante este escenario, es urgente que el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) junto a la Secretaría de Estado de Tributación (SET) ofrezcan soluciones menos burocráticas al empleo doméstico, de modo a garantizar que su formalización no desaliente la actividad.